miércoles 28 de enero de 2026
- Edición Nº2611

Provincia

rosca política

PJ bonaerense: unidad por arriba, tensiones por abajo en la antesala del cierre de listas

12:26 |Axel Kicillof y el kirchnerismo aceleran negociaciones para evitar una interna en la conducción del peronismo provincial. Un intendente emerge como prenda de unidad, mientras el MDF busca lugares clave y el calendario aprieta.



A contrarreloj y con el calendario como principal disciplinador, el peronismo bonaerense se encamina a definir su conducción sin elecciones internas. Las conversaciones entre el kirchnerismo y el Movimiento Derecho al Futuro (MDF), el espacio que lidera el gobernador Axel Kicillof, se intensificaron en las últimas horas con un objetivo común: llegar al 8 de febrero, fecha límite para la presentación de listas, con un acuerdo de consenso que evite una disputa abierta por el control del Partido Justicialista (PJ) provincial, cuya renovación de autoridades está prevista para el 15 de marzo.

La consigna que se repite en ambos campamentos es clara: “la unidad está garantizada”. Sin embargo, detrás de esa afirmación conviven tensiones, desconfianzas y una puja silenciosa por los espacios de poder dentro del partido que gobierna la provincia más grande del país.

El consenso como necesidad política

El diagnóstico que recorre al peronismo bonaerense es compartido: una interna pública entre el gobernador y el sector que conduce Máximo Kirchner sería funcional a un contexto nacional adverso y a un oficialismo libertario que capitaliza cada fractura opositora. En ese sentido, la diputada nacional Victoria Tolosa Paz fue explícita al afirmar que “en la provincia de Buenos Aires estamos obligados a buscar una lista de consenso”, y advirtió que una pelea expuesta “no nos deja en un buen lugar”.

La experiencia reciente refuerza esa lectura. El antecedente inmediato fue el cierre de listas para las elecciones provinciales del 7 de septiembre, cuando, tras momentos de máxima tensión, el peronismo logró un acuerdo de último momento que contuvo a los distintos sectores. Aquella negociación dejó heridas abiertas, pero también una enseñanza: la unidad, aunque forzada, sigue siendo el principal capital político del espacio.

Un intendente como figura de síntesis

Aunque todavía no hay definiciones sobre quién presidirá el PJ bonaerense, en las mesas de negociación comenzó a ganar fuerza la alternativa de un intendente como figura de síntesis. La idea busca descomprimir la puja directa entre el kicillofismo y el kirchnerismo duro, apostando a un perfil territorial con capacidad de articulación y menor carga simbólica en la interna.

Mientras tanto, el MDF trabaja para garantizar presencia en los cargos clave de la estructura partidaria. En ese esquema aparecen nombres de peso como el de la vicegobernadora Verónica Magario y el intendente de Lomas de Zamora, Federico Otermín, además de la posibilidad —todavía en análisis— de una conducción rotativa, fórmula que permitiría equilibrar fuerzas sin un liderazgo único demasiado marcado.

La rosca territorial y el rol del kicillofismo

En paralelo a las negociaciones de cúpula, el MDF activó una agenda territorial con reuniones seccionales en distritos como Castelli y Exaltación de la Cruz, de las que participaron funcionarios provinciales de peso como Gabriel Katopodis y Cristina Álvarez Rodríguez. El mensaje es doble: mostrar músculo político propio y dejar en claro que el kicillofismo no es un actor secundario dentro del PJ bonaerense.

Esta dinámica revela una tensión de fondo: mientras el discurso público insiste en la unidad, cada sector busca blindar su representación y posicionarse de cara a los desafíos electorales que vienen, en un escenario nacional marcado por el ajuste, el desgaste social y la reconfiguración del sistema político.

Unidad administrada, conflicto latente

Todo indica que el PJ bonaerense llegará al 8 de febrero con una lista única y sin interna formal. Pero el consenso que se construye no elimina las diferencias: las administra. La verdadera prueba no será solo el cierre de listas, sino la capacidad del peronismo provincial para sostener esa unidad en el tiempo, articular liderazgos y ofrecer una estrategia clara frente al gobierno nacional.

Por ahora, la consigna es evitar la foto de la fractura.

OPINÁ, DEJÁ TU COMENTARIO:

3