Los gobernadores de las provincias patagónicas, Ignacio Torres (Chubut), Sergio Ziliotto (La Pampa), Alberto Weretilneck (Río Negro), Rolando Figueroa (Neuquén), Claudio Vidal (Santa Cruz) y Gustavo Melella (Tierra del Fuego), se reunieron virtualmente para exigir al Congreso de la Nación la aprobación de una ley de Emergencia Ígnea. La medida busca agilizar la asistencia para combatir los incendios que arrasan la región, con más de 230 mil hectáreas afectadas.
La situación es crítica, con La Pampa registrando más de 168.000 hectáreas quemadas, Chubut 45.000, Río Negro 10.000, Neuquén 6.000 y Santa Cruz 700. Los gobernadores destacaron la gravedad de la situación y coincidieron en mancomunar esfuerzos para luchar contra el fuego.
"Junto a los gobernadores de la Patagonia solicitamos al Congreso de la Nación la urgente Declaración Nacional de Emergencia Ígnea", dijo Torres, recordando que la región enfrenta la sequía más severa desde 1965. La ley permitiría incorporar medios aéreos y equipamiento, fortalecer la coordinación entre Nación y provincias, y asistir a las poblaciones damnificadas.
Los mandatarios provinciales agradecieron el trabajo coordinado con el Gobierno nacional y la presencia del ministro del Interior, Diego Santilli. Sin embargo, destacaron que los recursos son escasos y urgieron a la aprobación de la ley.
El PRO y la UCR respaldaron el pedido de los gobernadores, exigiendo decisiones urgentes para contener el daño y asistir a las zonas afectadas. La situación en Chubut es particularmente crítica, con más de 500 brigadistas desplegados y una localidad sitiada por las llamas.
La aprobación de la ley de Emergencia Ígnea es crucial para enfrentar la crisis. Los gobernadores esperan que el Congreso apruebe la medida con urgencia, priorizando la vida de los argentinos y la protección del medio ambiente ¹ ² ³.
La ley permitiría planificar una respuesta integral frente a los incendios y sus consecuencias, y fortalecer la coordinación entre las provincias y el Estado Nacional. Es momento de demostrar que en la adversidad se puede trabajar juntos.
La Patagonia no es un territorio aislado, y el fuego no reconoce límites ni distingue entre partidos políticos, razas o religiones. Es hora de unir esfuerzos y trabajar juntos para proteger la región y sus habitantes.
La situación es grave, pero con la aprobación de la ley de Emergencia Ígnea, se puede hacer mucho para mitigar el daño y proteger la vida de los argentinos.
La urgencia es clara, y la necesidad de acción es inmediata. Los gobernadores patagónicos esperan que el Congreso responda con la celeridad que la situación requiere.