En medio de un verano marcado por reiterados accidentes y con la sociedad conmocionada por el grave estado de salud de un niño tras un siniestro en la costa atlántica, senadores bonaerenses presentaron un proyecto de ley para prohibir la circulación de vehículos motorizados en las playas de la provincia de Buenos Aires. La iniciativa apunta a impedir el tránsito de motos, cuatriciclos y vehículos tipo UTV en zonas de uso recreativo, con el objetivo de reducir riesgos para las personas y proteger el ecosistema costero.
El proyecto fue impulsado por los senadores Sergio Vargas y Carlos Kikuchi, integrantes del bloque Unión y Libertad, identificados como “libertarios dialoguistas”. La propuesta establece un marco normativo claro para vedar la circulación de vehículos motorizados en playas, médanos y sectores costeros destinados al esparcimiento, permitiendo su uso únicamente en casos excepcionales: situaciones de emergencia, tareas de seguridad, rescate, control o la prestación de servicios públicos debidamente autorizados.
Según señalaron los legisladores, la iniciativa surge como respuesta a un problema que se repite cada temporada estival y que, lejos de disminuir, se profundiza con el crecimiento del turismo y la proliferación de vehículos recreativos. “El proyecto surge frente al creciente riesgo que implica la circulación de autos, motos y cuatriciclos en zonas de uso recreativo, donde conviven peatones, niños y actividades turísticas, generando situaciones de peligro permanente y antecedentes de siniestros evitables”, remarcaron en los fundamentos.
La preocupación no se limita únicamente a la seguridad vial. El texto también pone especial énfasis en el impacto ambiental que provoca el tránsito vehicular sobre los médanos y la franja costera. De acuerdo a lo expresado por los autores del proyecto, el paso constante de vehículos acelera los procesos de erosión, daña la flora y fauna nativa y altera el equilibrio natural que cumple un rol clave en la protección de la costa frente a tormentas, sudestadas y otros eventos climáticos extremos. En ese sentido, advierten que la degradación del ecosistema costero no solo afecta al ambiente, sino también a la actividad turística a mediano y largo plazo.
El debate legislativo se da en un contexto de fuerte sensibilidad social tras el accidente que sufrió Bastián Jerez, el niño que permanece internado en Mar del Plata luego de haber sido embestido en los médanos de Pinamar, un hecho que volvió a encender la discusión sobre el uso indiscriminado de cuatriciclos y motos en zonas donde circulan familias y niños. A ese caso se suman otros episodios recientes, como el de un joven de 27 años que resultó gravemente herido el último fin de semana en Villa Gesell tras volcar con un cuatriciclo en una zona de médanos.
Cada verano, los siniestros vinculados al uso de vehículos recreativos en playas bonaerenses se repiten y suelen dejar víctimas con lesiones graves e incluso fatales. Pese a las regulaciones municipales y a los operativos de control que se implementan en distintos distritos costeros, la falta de una normativa provincial unificada aparece como una de las principales debilidades a la hora de prevenir estos hechos.