El embajador argentino en Francia, Ian Sielecki, participó de una audiencia en la Asamblea Nacional, el Poder Legislativo del país galo, y advirtió que el mapa que estaba detrás suyo indicaba que las Islas Malvinas eran territorio británico. Sielecki se negó a continuar su exposición hasta que el error fuera corregido, lo que generó un breve intercambio con el presidente de la comisión de Asuntos Extranjeros, Bruno Fuchs.
"Es como si se le pidiera al embajador de Ucrania que viniera a hablar frente a un mapa que mostrara los territorios ocupados por Rusia como parte legítima de Rusia", argumentó Sielecki, quien pidió que se cubriera el mapa durante su intervención. Aunque inicialmente hubo resistencia, finalmente las autoridades decidieron tapar las islas con una nota amarilla y Sielecki siguió adelante con su presentación.
La situación refleja la sensibilidad de la cuestión de las Islas Malvinas, un tema de gran importancia para la Argentina. El embajador argentino destacó que la disputa por la soberanía de las islas es un tema que no puede ser ignorado, y que es importante que se respeten los derechos y la posición del país en este asunto.
La Asamblea Nacional francesa finalmente accedió al pedido de Sielecki, lo que permitió que la audiencia continuara sin incidentes. La situación fue vista como un ejemplo de la importancia de la diplomacia y el respeto mutuo en las relaciones internacionales.