En los días de calor, es muy habitual que las personas pasen un largo tiempo en la pileta. Sin embargo, el cloro puede ser un enemigo silencioso para el cabello. La exposición frecuente a este producto de limpieza puede opacar y debilitar la fibra capilar, haciendo que incluso el pelo más saludable pierda su brillo y suavidad.
Por este motivo, es fundamental adoptar algunos cuidados simples para disfrutar del agua sin sacrificar la salud de cualquier melena, ya sea rizada o lacia. Según los dermatólogos, el daño del cloro no solamente se limita a la apariencia del pelo, sino que además puede provocar puntas abiertas, frizz y rotura del cabello, especialmente en personas con cabello fino o teñido. Aunque parezca inevitable después de un día de pileta, existen estrategias que ayudan a protegerlo antes, durante y después de nadar, minimizando los efectos de los químicos.
Por este motivo, es importante saber cuáles son los consejos fáciles para tener en cuenta a la hora de cuidar el pelo del cloro durante el verano: desde la preparación antes de ingresar a la piscina, hasta la hidratación posterior. ¿Cuáles son las mejores recomendaciones?
Si tu cabello ya está húmedo, absorbe menos cloro. Podés mojarlo con agua limpia o aplicar un acondicionador sin enjuague antes de nadar. Esto crea una capa protectora que reduce el daño.
Aunque parezca mentira, la gorra ayuda a proteger el cabello del contacto directo con el cloro. Hay modelos de silicona o látex que cubre bien toda la cabeza y evitan que el agua entre en exceso.
Existen aceites, sérums o protectores especiales para el cabello antes de nadar. Ayudan a formar una barrera que reduce la absorción de químicos y, además, hidrata la fibra capilar incluso estando dentro de la pileta. Los protectores térmicos que se utilizan para planchar el pelo pueden ser una opción económica a tener en cuenta.
Enjuagá el pelo con agua limpia apenas salís de la piscina. Después, usá un shampoo suave o específico para cabello dañado por cloro para eliminar restos químicos.
El cloro reseca el cabello, así que aplicá acondicionador o mascarilla hidratante al menos una vez por semana para mantenerlo suave y manejable. De lo contrario, podría resecarse, quebrarse e incluso caerse.

La planchita, secador o rizador pueden agravar la resequedad causada por el cloro. Siempre que sea posible, dejá secar el cabello al aire y aplicá protectores térmicos si necesitas usar calor.
Sobre todo durante el verano, donde la exposición al sol suele ser prolongada, eliminar las puntas abiertas ayuda a que el cabello se vea más sano y previene que el daño del cloro se propague por toda la longitud.