Los guardavidas de Pinamar han decidido tomar medidas de fuerza en respuesta a la negativa del Municipio de ajustar sus salarios de manera adecuada. A partir del martes 20 de enero, brindarán servicio solo hasta las 16 horas en las playas municipales, lo que significa un recorte en el horario de servicio.
La Asociación de Guardavidas denuncia que el Municipio ha cerrado todo diálogo y pretende otorgar solo un 10% de aumento interanual, en un año con más de 30% de inflación y en el que el municipio ha el subido las tasas en un 66%. "Esta situación de atraso salarial forzado resulta inaceptable", afirma el gremio.
La medida de fuerza es una respuesta a la falta de acuerdo entre el Municipio y el sindicato, que semanas atrás había logrado un acuerdo parcial. Sin embargo, el Municipio no ha cumplido con su compromiso de recomponer los salarios atrasados.
La Asociación también denuncia que el Municipio ha incumplido sistemáticamente los parámetros mínimos de seguridad, lo que ha llevado a la inhabilitación de las playas por parte de las autoridades de la Provincia de Buenos Aires.
"Quizá nuestras medidas puedan parecer antipáticas, pero somos muy conscientes de que nuestras exigencias pujan por un operativo adecuado y que no ponga en riesgo la vida de las personas", concluye la Asociación.
La medida de fuerza es un llamado de atención al Municipio para que se siente a negociar y encuentre una solución a la situación de los guardavidas. La Asociación no descarta la posibilidad de una huelga general en lo inmediato si no se resuelve la situación.
La comunidad de Pinamar está pendiente de la situación y espera que se encuentre una solución que satisfaga a ambas partes. La seguridad de los turistas y la dignidad de los guardavidas están en juego.