Arribeños Rock nació en 2011 casi como una charla de peña entre amigos. Así lo recuerda su organizador, Gustavo Ugrotte, conocido por todos como “El Chueco”, quien en aquel entonces le planteó al delegado del pueblo, Marcelo Descarga, una inquietud que se repetía: desde el municipio siempre había lugar para la movida tropical y el folklore, pero el rock no tenía su espacio.
“Le dije que si conseguía un buen sonido, yo armaba el festival. Y así fue”, cuenta Ugrotte sobre el inicio de esta “linda locura” que hoy cumple 15 años y se convirtió en una referencia cultural para toda la región.
Desde el comienzo, la idea fue clara: darle un escenario y un lugar físico a las bandas del distrito de General Arenales. Con el correr de los años, el festival creció de manera sostenida y sumó artistas de gran trayectoria dentro del rock nacional. Por el escenario de Arribeños Rock pasaron bandas como Ella Es Tan Cargosa, Cielo Raso, El Bordo, Guasones, Delfines de Etiopía, Rey Garufa y sus Timbadores, Fulanos, Volador, Parientes, Patagonia Revelde, Javier Calamaro, De los Palotes y Humanoides del Asfalto, entre muchas otras.
“Todas las ediciones fueron importantes, cada una tiene algo especial para mí”, asegura el organizador.
La edición 2026 se realizará el sábado 17, por la noche, en la Pista de la Salud y el Deporte, con entrada libre y gratuita, manteniendo el espíritu popular y familiar que caracteriza al festival.
Como en la mayoría de las ediciones, el público podrá disfrutar de distintos géneros dentro de la rama del rock: pop rock, rock clásico, rock duro, heavy, bandas de covers y reggae/ska. El cierre estará a cargo de Delfines de Etiopía, una banda muy querida por el público y con fuerte presencia en la historia del evento.
En esta oportunidad, subirán al escenario bandas locales, zonales y regionales:
Miedo (General Arenales), Dúo Sin Nombre (Arribeños), Viento Recio (Teodelina, Santa Fe), Dúo Líbero (Junín), Sangre India (Colón, Hughes y zona), Franz Cox (Ferré), De los Palotes (Ascensión) y Delfines de Etiopía (Junín).
El impacto de Arribeños Rock se siente mucho antes de que llegue el verano. “La expectativa es grande, tanto en el distrito como en las bandas. Antes de fin de año ya empiezan a preguntar cuándo se hace, quién cierra, qué bandas van a tocar”, explica Ugrotte.
Detrás de cada edición hay meses de trabajo que no siempre se ven: reuniones con el municipio, coordinación técnica con el sonidista, contacto permanente con las bandas, y la organización de artesanos y emprendedores que también forman parte del festival.
“Cuando termina una edición, ya empezamos a pensar en la siguiente”, resume.
Si tuviera que definir Arribeños Rock en una sola frase, Gustavo Ugrotte no duda: “Familia, amigos y rock and roll”.
El objetivo, año tras año, es el mismo: que el público se vaya a su casa con ganas de volver. “Esperamos que, cuando termine la noche, la gente ya esté pensando en la próxima edición y en volver a disfrutar del rock en vivo”, señala.
¿Y por qué nadie debería perdérselo? La respuesta es simple y contundente: “Porque es un festival gratuito y popular, con un clima netamente familiar, donde podés disfrutar en directo de las mejores bandas de la zona”.
Arribeños Rock no es solo un festival: es un punto de encuentro, una celebración colectiva y una historia que se sigue escribiendo al ritmo del rock.