La inflación de diciembre en la Ciudad de Buenos Aires marcó 2,7%, con una aceleración de 0,3 puntos respecto de noviembre, y dejó un acumulado anual de 31,8% en 2025. El dato, informado por el Instituto de Estadísticas y Censos porteño, confirma que el último tramo del año estuvo atravesado por presiones concentradas en rubros regulados y de consumo cotidiano, aun cuando el ritmo general de precios se mantiene muy por debajo de los registros extraordinarios del año previo.
Diciembre: el empuje de los servicios y los regulados
El cierre del año mostró un patrón claro: transporte, vivienda y servicios asociados, junto con restaurantes y hoteles, lideraron la dinámica inflacionaria. El transporte avanzó 5,5%, explicado por ajustes en combustibles y lubricantes y por el boleto de colectivos, y aportó 0,59 puntos al índice general. A su vez, restaurantes y hoteles subieron 4,3%, con impacto directo en el gasto diario urbano (0,48 p.p.).
En paralelo, vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles aumentó 2,1% por alquileres y servicios de reparación, mientras que alimentos y bebidas no alcohólicas promediaron 2,4%, empujados especialmente por la carne. En conjunto, estos cuatro capítulos explican buena parte del resultado mensual.
Bienes vs. servicios: una brecha que persiste
El informe también vuelve a mostrar la brecha estructural entre bienes y servicios. En diciembre, los bienes subieron 2,5% y los servicios 2,7%; pero en el acumulado de 2025 la diferencia es mucho más marcada: 225,1% en bienes contra 36,1% en servicios. La lectura es doble: por un lado, los bienes siguen reflejando correcciones previas y shocks de costos; por otro, los servicios —con mayor peso de regulaciones y contratos— ajustan más gradualmente, aunque con picos cuando se actualizan tarifas y alquileres.
Señales hacia adelante y el termómetro nacional
El dato porteño funciona como anticipo de la medición nacional que difundirá el INDEC el martes 13 de enero. Los relevamientos privados esperan un número en torno o levemente por encima del 2,5% para diciembre a nivel país, en línea con el REM del Banco Central, que proyectó 2,3% mensual y 30,2% anual para 2025.
Con un diciembre algo más caliente que noviembre, la inflación en CABA cerró 2025 consolidando una desaceleración anual, pero dejando focos de presión en rubros sensibles para la vida urbana. Transporte, alquileres y gastronomía seguirán siendo claves para el arranque de 2026, en un contexto donde la coordinación de precios regulados, la evolución de combustibles y la demanda determinarán si la moderación observada logra sostenerse o enfrenta nuevos sobresaltos.