Los reclamos por el estado de las calles en distintos barrios de Mar del Plata volvieron a escalar al ámbito institucional. Tras un año entero de quejas vecinales sin respuestas concretas, un nuevo expediente presentado en el Concejo Deliberante expuso la persistencia del deterioro vial y la falta de obras estructurales en zonas históricamente postergadas del ejido urbano.
La iniciativa se apoya en denuncias sostenidas durante todo 2025, período en el que no se ejecutaron mejoras significativas ni en la red vial ni en los espacios públicos de los barrios afectados. “Comenzamos el 2025 reclamando por el estado de estas calles y terminamos el año sin respuestas. Arrancamos un nuevo año y la situación sigue exactamente igual”, advirtió el concejal impulsor del proyecto, al describir un escenario que se repite sin variaciones desde hace meses.
El expediente detalla el notorio deterioro de las calles, con pozos profundos y calzadas dañadas que dificultan la circulación vehicular y peatonal. La situación se agrava en días de lluvia, cuando el agua acumulada vuelve intransitables varios tramos y expone a vecinos y conductores a riesgos constantes. Además, el mal estado de las calles afecta el acceso al transporte público, complica el ingreso de ambulancias y móviles de emergencia y entorpece la recolección de residuos.
A este panorama se suma la presencia de microbasurales y el abandono de plazas y espacios verdes, un problema que, según los vecinos, refleja una ausencia prolongada de mantenimiento municipal. La combinación de calles destruidas, basura acumulada y espacios públicos deteriorados configura un cuadro de abandono que impacta de manera directa en la calidad de vida cotidiana.
En ese contexto, el concejal puso el foco en la distribución de los recursos municipales, particularmente en relación con la Tasa Vial. “Todos los marplatenses y batanenses pagamos la Tasa Vial, pero no todos los barrios reciben el mismo nivel de obras”, señaló, y reclamó que esos fondos se destinen también a sectores como Florencio Sánchez, Cerrito Sur y San Martín, donde los problemas de infraestructura son crónicos y la presencia del municipio resulta casi inexistente.
El proyecto solicita que el EMVIAL evalúe la realización de tareas de engranzado y bacheo en el polígono comprendido por las avenidas Antártida Argentina, Fortunato de la Plaza, Mario Bravo y la calle Cerrito. En paralelo, se pide que el EMSUR avance en la puesta en valor de plazas, así como en la limpieza y el mantenimiento periódico de los microbasurales detectados en la zona.
“Estamos hablando de condiciones mínimas de infraestructura urbana para garantizar calidad de vida. No es un pedido extraordinario, es una obligación del Estado municipal”, concluyó el edil, en una definición que sintetiza el malestar vecinal y vuelve a poner en discusión el modelo de prioridades del gobierno local frente a una problemática que, lejos de resolverse, se profundiza con el paso del tiempo.