La discusión por el rumbo de la política sanitaria volvió a escalar al plano federal con un reclamo explícito de la Provincia de Buenos Aires y otras diez jurisdicciones que exigieron al Gobierno nacional la reactivación urgente del Consejo Federal de Salud Mental, un ámbito clave de coordinación que permanece paralizado desde 2025. La advertencia es clara y apunta al corazón del problema: el aumento sostenido de las consultas en todo el país, en un contexto de ajuste y retiro del Estado nacional, está llevando al sistema de salud mental a una situación crítica.
El pedido fue formalizado a través de una nota dirigida a la directora nacional de Salud Mental, Liliana Graciela González, en la que las provincias solicitaron la convocatoria inmediata del Consejo Federal de Salud Mental. Se trata de un espacio interjurisdiccional pensado para articular políticas, compartir diagnósticos y definir estrategias comunes frente a problemáticas que no reconocen fronteras provinciales y que requieren una mirada integral del Estado.
Desde el gobierno bonaerense, el ministro de Salud Nicolás Kreplak fue contundente al describir el escenario actual. Señaló que el ajuste impulsado por la administración nacional y su retiro de múltiples líneas de atención y cuidado también impactan de lleno en la salud mental, un área que ya venía tensionada y que hoy atraviesa una situación “considerablemente crítica”. El incremento de las demandas, sumado a la falta de coordinación y financiamiento federal, expone las limitaciones de las provincias para enfrentar solas un problema de escala nacional.
El ajuste y el retiro del gobierno nacional en todas las líneas de atención y cuidado no excede a la salud mental, que justamente atraviesa una situación considerablemente crítica.
— Nicolás Kreplak (@nkreplak) January 7, 2026
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En ese marco, Kreplak subrayó la necesidad de retomar cuanto antes las reuniones del COFESAMA como paso mínimo indispensable para reconstruir una política común. “Desde la Provincia de Buenos Aires, y junto a varias provincias más, solicitamos de manera urgente la reanudación de los COFESAMA para, al menos, comenzar a trabajar y articular una única política”, afirmó. La frase no es menor: marca la ausencia de un rumbo nacional y la fragmentación de las respuestas en un contexto de creciente complejidad social.
El reclamo bonaerense también pone en cuestión la idea de que la salud, y en particular la salud mental, pueda ser abordada exclusivamente desde los gobiernos provinciales. “La salud no es solamente responsabilidad de las provincias”, remarcó el ministro, en una definición que apunta directamente al rol indelegable del Estado nacional en la planificación, el financiamiento y la coordinación de políticas públicas.
En la nota enviada a la Dirección Nacional, las autoridades provinciales insistieron en la necesidad de recuperar espacios de participación federal que permitan el intercambio sistemático entre Nación y distritos. Según plantearon, estos ámbitos son fundamentales para generar aportes y construcciones colectivas que fortalezcan las acciones que cada provincia lleva adelante, pero que hoy se ven condicionadas por la falta de una estrategia nacional articulada.