El Gobierno de la provincia de Buenos Aires autorizó un aumento en las tarifas de peaje que entró en vigencia el 3 de enero, generando malestar entre los usuarios viales. El CONADUV denuncia que este ajuste es puramente recaudatorio y busca beneficiar a la empresa concesionaria estatal AUBASA, cubriendo su déficit con una estructura "burocrática, innecesaria y costosa".
La desproporción en los valores es notable: en hora pico, el costo por kilómetro en la Autopista Buenos Aires-La Plata es de $93, más del triple que en el Acceso Oeste ($30) y más de seis veces que en el Acceso Norte ($14). Para camiones de más de 6 ejes, el peaje en AUBASA ($32.000) cuadruplica el valor del Acceso Oeste ($8.400).
El CONADUV sostiene que este sistema se ha convertido en un "falso peaje o impuesto al tránsito", con una recaudación que no se invierte en mejoras viales, sino en el "fenomenal costo operativo" de AUBASA. Un trabajador que viaje diariamente de CABA a La Plata gastará $3.240.000 al año solo en peajes, mientras que un camión a Mar del Plata pagaría $48.860.000 anuales.
El reclamo también tiene un componente legal, ya que el régimen es considerado inconstitucional por falta de caminos alternativos libres de pago y doble imposición. "Los derechos de los usuarios viales siguen siendo pisoteados y vulnerados", afirmó el CONADUV.
El aumento impactará en los costos de transporte y precios de la economía, en un contexto de crisis económica. El CONADUV exige la creación de un Marco Regulatorio y Ente Regulador que permita la participación de los usuarios.