El Papa León XIV expresó su profunda preocupación por la situación en Venezuela después de la captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses, destacando que "el bien del amado pueblo venezolano debe prevalecer sobre toda otra consideración".
Durante el rezo del Ángelus, el pontífice instó a las partes involucradas a abandonar la violencia y buscar una salida basada en la justicia, la estabilidad y el respeto al marco constitucional. El líder de la Iglesia Católica reclamó que se garantice la soberanía de Venezuela y se asegure el Estado de Derecho.
El Papa también hizo un llamado a no descuidar los derechos humanos y civiles, especialmente en los sectores más vulnerables que padecen la crisis económica. Pidió la intercesión de la Virgen de Coromoto por el futuro de la nación caribeña.
La postura de León XIV mantiene la línea de cautela y diálogo que ha caracterizado su gestión desde su elección en mayo pasado. En diciembre, el pontífice ya había marcado distancia de las amenazas militares de Donald Trump, destacando la importancia del diálogo y la presión económica.
El Vaticano sigue de cerca la crisis en Venezuela, no solo por la vocación diplomática del papa, sino también por el peso de figuras clave en su administración, como el arzobispo venezolano Edgar Peña Parra.
La Santa Sede refuerza su pedido de una salida que evite mayores sufrimientos a la población y respete la autodeterminación venezolana, en medio del debate internacional sobre la legalidad de la intervención