Las pequeñas y medianas empresas industriales argentinas atraviesan una crisis profunda, con una caída sostenida en su nivel de actividad y una presión récord de las importaciones chinas.
Según el último informe de la Fundación Observatorio Pyme (FOP), la producción pyme se contrajo un 7,5% interanual en el tercer trimestre de 2025. En términos acumulados, la baja alcanza el 4,1%.
El relevamiento, basado en una encuesta a 425 firmas, revela que el impacto en el mercado laboral se manifestó con una caída del 4,6% en el empleo registrado respecto al año anterior.
El informe destaca que el deterioro fue sensiblemente más severo en las firmas pequeñas que en las medianas, aunque el ritmo de contracción de la plantilla laboral mostró señales de desaceleración.
Los indicadores de expectativas refuerzan el diagnóstico negativo: el índice “PMI-PyME” descendió a 43 puntos, mientras que la confianza empresarial cayó a 44.
Un dato central es la pérdida de mercado frente a las importaciones, que alcanzó un máximo histórico del 37% de las empresas, la cifra más alta desde que se inició la serie en 2007.
El 73,3% de las firmas afectadas identificó a China como el principal origen de esta competencia, desplazando a Brasil como la mayor preocupación externa.
El 81% de las pymes reportó subas en sus costos de producción, afectando gravemente la rentabilidad y generando serias dificultades para cumplir con sus obligaciones ante proveedores, bancos y el fisco.