Las pequeñas y medianas empresas (pymes) argentinas cerraron noviembre con un nuevo revés: las ventas minoristas cayeron un 4,1% en comparación con el mismo mes del año anterior, medidas a precios constantes. En términos mensuales desestacionalizados, la baja fue aún más pronunciada, del 9,1%. El dato surge del Índice de Ventas Minoristas Pyme de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).
A pesar de este panorama, el acumulado del año muestra un crecimiento del 3,4% respecto a 2024, aunque la tendencia reciente refleja un deterioro en las condiciones económicas. Un 37% de los comercios encuestados por CAME reportó un empeoramiento, 4 puntos más que en octubre.
Los rubros más afectados fueron Perfumería (-17%), Bazar y decoración (-9,7%), y Alimentos y bebidas (-5,9%). En contraste, Farmacia fue el único sector que creció, con un alza interanual del 1,8%. "El consumo muestra una dualidad: se priorizan bienes esenciales y se postergan los no imprescindibles", explicó CAME.
La incertidumbre sobre costos y competencia frenó las inversiones en el corto plazo, aunque las expectativas para 2026 son más alentadoras: el 48,6% de los consultados prevé una mejora, mientras que el 43,7% espera que la situación se mantenga estable. Solo un 7,7% anticipa un escenario negativo.
En cuanto al clima de inversión, el 60,1% de los encuestados considera el contexto actual desfavorable, frente a un 14,6% que lo ve oportuno. Pese a la coyuntura, CAME destaca un "desacople entre el presente y las expectativas: el sector sostiene un optimismo cauteloso, apostando a una reactivación de la demanda interna".
En resumen, noviembre consolida un panorama de cautela para las pymes, aunque la proyección hacia el próximo año mantiene una luz de esperanza.