jueves 22 de enero de 2026
- Edición Nº2605

Provincia

rosca que viene

La batalla por los sillones del BAPRO: qué busca cada sector

Con mandatos vencidos y vacantes estratégicas, el oficialismo y la oposición negocian nombres que podrían destrabar el paquete fiscal y de deuda del gobierno bonaerense.



En medio de la negociación que Axel Kicillof mantiene con el peronismo y la oposición por el paquete de endeudamiento y el armado del Presupuesto 2026, tres dirigentes emergieron como candidatos fuertes para ocupar cargos clave en el Banco Provincia (BAPRO). Las designaciones forman parte del tablero de poder que el gobernador necesita ordenar para asegurar votos en la Legislatura antes del recambio del 10 de diciembre.

Los postulantes que suenan con más intensidad en las últimas horas son el diputado del PRO Adrián Urreli, el ex legislador y armador de los “libertarios blue” Fernando Rozas, y el senador radical del espacio UCR–Encuentro Federal Marcelo Daletto, cercano a Emilio Monzó. Sus nombres integrarían el paquete de pliegos que Kicillof enviará al Senado para cubrir posiciones del directorio del BAPRO que hoy están vacantes, vencidas o prorrogadas.

La interna en el Banco Provincia: sillones en disputa y tensiones acumuladas

Debajo de la presidencia de Juan Cuattromo, ocho sillones componen la estructura de conducción del Banco Provincia. Esos lugares —históricamente repartidos entre oficialismo y oposición para aceitar acuerdos legislativos— se convirtieron en el epicentro de una rosca recalentada.

Este año confluyen dos factores: mandatos que vencen y otros prorrogados de manera inestable, lo que reactivó tensiones tanto dentro del peronismo como con los bloques opositores.

Entre los cargos a cubrir se encuentran:

La vicepresidencia, vacante desde la muerte en 2024 de Daniel Barrera (La Matanza), hombre del sector de los intendentes.

El sillón del director Humberto Vivaldo, dirigente de Mariano Cascallares (Almirante Brown).

El lugar del massista Sebastián Galmarini, cuyo mandato termina a fin de año y que incluso dejará anticipadamente para asumir como diputado el 10 de diciembre.

Los cargos con mandato prorrogado:

Laura González (La Cámpora – Mayra Mendoza),

Carlos Fernández (radical tandilense),

Santiago Nardelli (PRO – Bullrich).

Y el director Bruno Screnci, referente del PRO santillista que ahora juega para Facundo Manes y también vence en diciembre.

Las cuentas de Kicillof

El gobernador bonaerense enfrenta un doble desafío: cerrar la interna peronista, que atraviesa un momento de fuerte tensión, y reunir los votos necesarios para aprobar endeudamiento, ley fiscal y presupuesto antes del 10 de diciembre. En ese marco, las designaciones en el BAPRO se vuelven moneda de cambio.

Urreli, la ficha segura del PRO… con dudas

La postulación de Adrián Urreli aparece como la más sólida. El PRO tiene dos sillones que vencen ahora (Screnci y Nardelli), y resulta “lógico” que se le otorgue un lugar para garantizar acompañamiento legislativo. Urreli responde a Néstor Grindetti, actor clave para el oficialismo en la Cámara baja.

Sin embargo, dentro del PRO resaltan interrogantes: ¿Urreli puede garantizar los votos del sector santillista, hoy mayoría dentro del bloque amarilllo? Ante esa duda, surgen nombres alternativos: Matías Ranzini (referente de Cristian Ritondo) y el senador Christian Gribaudo (alineado con Daniel Angelici).

Daletto, el puente con el radicalismo monzoísta

La llegada del senador Marcelo Daletto apuntaría a consolidar el acuerdo con Encuentro Federal–UCR, un bloque bisagra con presencia en ambas cámaras. Para Kicillof, su apoyo es imprescindible en la compleja aritmética que definirá el endeudamiento y el Presupuesto 2026.

Rozas, el ex libertario con terminales en el massismo

El tercer nombre es Fernando Rozas, ex diputado y titular de Unión Celeste y Blanco. Bajo ese sello, Javier Milei compitió en la provincia en 2023, acuerdo que le dio a Rozas lugares en las listas legislativas. Aquel grupo luego se desprendió del oficialismo libertario y se convirtió en aliado clave del peronismo en votaciones sensibles. Se los conoce como los “libertarios blue”, un espacio que múltiples señales vinculan políticamente al massismo.

Los que también quieren su silla

A la negociación se le suman otros actores:

El radicalismo de Maximiliano Abad y el sector del ex intendente Miguel Fernández, ambos con aspiraciones propias dentro del Banco.

El massismo, que reclama dos sillones: el que deja Galmarini y otro en representación del lugar que alguna vez ocupó Mario Meoni.

La Cámpora, que exige un sillón adicional al que actualmente controla Mayra Mendoza.

Con el reloj en contra

El gobernador tiene apenas dos semanas para sellar todos estos acuerdos, enviar los pliegos y aprobar el endeudamiento con esta Legislatura, antes de la renovación del 10 de diciembre.

Mientras tanto, el mapa político del Banco Provincia —pieza estratégica del poder bonaerense— se convierte en el epicentro de una rosca que combina aritmética parlamentaria, tensiones internas y la necesidad de Kicillof de asegurar gobernabilidad en esta segunda parte de su mandato.

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