
El mercado laboral argentino atraviesa un escenario complejo marcado por la caída del poder adquisitivo, la falta de creación de empleo de calidad y un incremento en los despidos. Según una encuesta de Bumeran, más de la mitad de los especialistas en Recursos Humanos reconoció que durante el primer semestre del año las empresas realizaron recortes de personal, y un tercio anticipa nuevas reducciones de plantilla en lo que resta de 2025.
De las firmas que aplicaron ajustes, el 36% señaló que las desvinculaciones se debieron principalmente a la necesidad de reducir costos en un contexto de recesión económica y fuerte caída del consumo.
Aunque la tasa de desempleo se mantuvo en 6,9% en julio —cerca de mínimos en la última década—, economistas advierten que el empleo atraviesa una etapa de “estancamiento”. Federico Pastrana, especialista en mercado laboral, explicó que si bien en mayo se observó un leve crecimiento del empleo asalariado formal según datos del SIPA, la creación de nuevos puestos sigue siendo bajísima.
La situación se agrava con la creciente informalidad, que alcanza al 41,8% de los ocupados, es decir, unos 8,8 millones de trabajadores. Los salarios, por su parte, registraron desde noviembre de 2023 una caída real del 5,5%, con una pérdida mucho más pronunciada en el sector público (14,3%), frente a una baja del 0,6% en los privados.
Los analistas privados proyectan un panorama poco alentador para 2025. LCG y Equilibra estiman que la economía crecerá apenas un 4,5%, mientras que Econviews prevé un 4,2% y EcoGo ubica el incremento cerca del 4%. Gonzalo Carrera, economista de Equilibra, advirtió que el escenario es “magro”, ya que podría implicar “una economía prácticamente estancada en diciembre, en términos interanuales”.
En paralelo, la encuesta de Bumeran anticipa que el 47% de los especialistas en recursos humanos espera una evolución regular del mercado laboral en el próximo semestre. En cambio, aumentó el porcentaje de quienes prevén un deterioro, al pasar del 29% al 30%, mientras que la expectativa de una mejora se redujo del 31% al 23%.
El desafío, señalan los economistas, será revertir una tendencia en la que convergen caída de ingresos, pluriempleo creciente, expansión de trabajos informales y una economía que, aun cuando no destruye más puestos en el corto plazo, no logra generar empleo genuino ni de calidad.