
En medio de un clima de tensión dentro del peronismo, el Partido Justicialista (PJ) llevará a cabo este martes un congreso partidario virtual convocado por el gobernador de Formosa y presidente del congreso partidario, Gildo Insfrán. La reunión, pautada para las 17 horas, se realizará a través de la plataforma Zoom y reunirá a las distintas líneas internas del PJ, que atraviesan un momento de fragmentación y cuestionamientos tras una serie de derrotas electorales.
El encuentro se dará en un escenario adverso para el peronismo, marcado por los recientes traspiés en provincias clave como Salta, Jujuy, San Luis y Chaco, además de la derrota del frente encabezado por Leandro Santoro en la Ciudad de Buenos Aires, donde el libertario Manuel Adorni se impuso con contundencia.
La expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, principal figura del espacio y titular formal del PJ, no participará del congreso. Tampoco lo hará el gobernador de La Pampa, Sergio Ziliotto. Por otro lado, la presencia del gobernador bonaerense Axel Kicillof seguía siendo incierta al cierre de esta edición, al igual que la de sus pares de La Rioja, Ricardo Quintela; de Catamarca, Raúl Jalil; y de Tucumán, Osvaldo Jaldo.
Según el temario difundido, el congreso abordará temas administrativos y de organización interna, como la comisión de poderes, la aprobación de los estados contables del ejercicio 2024, la intervención del PJ en los distritos de Jujuy, Salta y Misiones, y el informe sobre la normalización del partido en Corrientes.
El mitin virtual se realiza en un contexto en el que el PJ enfrenta la urgente necesidad de redefinir su estrategia política frente al avance del oficialismo liderado por Javier Milei. La ausencia de figuras centrales del espacio y la falta de una conducción clara exponen las tensiones internas que dificultan la conformación de un frente cohesionado de cara al futuro.
Como jefa política del peronismo, Cristina Kirchner carga con el desafío de reordenar un partido que aún no logra articular una respuesta sólida frente a la nueva etapa que atraviesa el país. Mientras tanto, la incógnita sobre el rol que jugarán los gobernadores y las disputas entre sectores continúan profundizando la crisis de representación en el principal partido de la oposición.