lunes 08 de agosto de 2022 - Edición Nº1342

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Ciencia

Una píldora que puede reducir el riesgo de cáncer hereditario en un 60%

Un estudio sugiere que el almidón resistente tiene un importante efecto preventivo para una amplia gama de cánceres en personas con alto riesgo hereditario.



Una investigación de varios años dirigida por expertos de las Universidades de Newcastle y Leeds, en Reino Unido, parece haber demostrado que el almidón resistente presente en una gran variedad de alimentos como la avena, los cereales para el desayuno, las pastas o el arroz, tiene una asombrosa capacidad para ayudar a prevenir una amplia gama de cánceres hereditarios.

Publicado en la revista Cancer Prevention Research, el estudio siguió a casi mil pacientes de todo el mundo con síndrome de Lynch —una condición genética hereditaria que aumenta el riesgo de varios tipos de cáncer— por unos 20 años.

Durante el período de tratamiento, cada individuo recibió una pastilla durante dos años. Un grupo tomó un placebo, mientras que el otro tomó una dosis diaria de almidón resistente (también presente en las arvejas, los porotos, las papas y los plátanos verdes; que se caracteriza por su capacidad de resistir a la digestión y mantenerse íntegro a lo largo del tracto gastrointestinal).

Aunque no hubo una diferencia notable en la salud de los participantes que habían tomado almidón resistente y los que recibieron placebo al finalizar la etapa de tratamiento, el equipo de investigación anticipó un efecto a más largo plazo y diseñó el estudio para un seguimiento posterior.

Y según pudieron observar, aquellos que tomaron almidón (en una dosis equivalente a comer una banana por día), tuvieron más probabilidad de estar libres de cáncer casi 20 años después. "Descubrimos que el almidón resistente reduce una variedad de cánceres en más del 60%. El efecto fue más evidente en la parte superior del intestino", dijo en el comunicado de prensa John Mathers, profesor de Nutrición en la Universidad de Newcastle. "Esto es importante ya que los cánceres del tracto gastrointestinal superior son difíciles de diagnosticar y, a menudo, no se detectan a tiempo".

Los cánceres gastrointestinales superiores incluyen, por ejemplo, los cánceres de esófago, gástrico, de vías biliares, pancreático y de intestino delgado.

Aunque reconocen que se necesita más investigación, la teoría de los científicos es que el consumo regular de almidón resistente, que alimenta a las bacterias beneficiosas para el intestino, en realidad podría cambiar el metabolismo bacteriano de los ácidos biliares que pueden dañar nuestro ADN y eventualmente causar cáncer. 

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